Un encuentro reciente de especialistas en nefrología, el Terapias Domiciliarias Meeting Point organizado por Fresenius Medical Care (FME), puso de manifiesto la creciente importancia de impulsar un enfoque pro-domiciliario en el tratamiento de la enfermedad renal crónica avanzada (ERCA). Este evento reunió a profesionales, administradores de salud y pacientes para debatir sobre cómo integrar más eficazmente las terapias en el hogar desde las etapas iniciales de la enfermedad, marcando un hito en la evolución del modelo de atención renal.
El eje central del congreso fue la necesidad imperante de transitar hacia un sistema de atención renal que sea más adaptable, individualizado y centrado en el individuo. Se destacó que las terapias administradas en el domicilio para afecciones renales brindan múltiples ventajas, incluyendo una mayor facilidad para compatibilizar la vida personal y laboral, un incremento en la independencia del paciente y una mejora notable en el estado anímico y la autoestima. Estos tratamientos, al ser más constantes y prolongados, emulan con mayor precisión la función biológica del riñón, lo que se traduce en un mejor control de los niveles de fósforo, una reducción de la fatiga, menos restricciones dietéticas y una menor dependencia de medicamentos.
El Dr. José Jesús Broseta, Coordinador del Dispositivo de Diálisis Domiciliaria del Hospital Clínic de Barcelona, enfatizó la urgencia de una transformación cultural en los equipos de salud. Argumentó que para que las terapias domiciliarias dejen de ser una opción secundaria, es vital adoptar un modelo que fomente la autonomía del paciente y normalice la atención en el hogar como la alternativa preferente, en lugar de una excepción. Añadió que, más allá de la infraestructura y los recursos, son las convicciones, el vocabulario utilizado y las decisiones diarias de los profesionales las que en última instancia determinan si el domicilio se presenta como una posibilidad concreta o como una alternativa ocasional.
Por su parte, la Dra. Elena Cuadrado, nefróloga del mismo instituto, afirmó que cuando se adopta una firme estrategia a favor de la atención domiciliaria, los pacientes experimentan una mayor independencia, una mejor calidad de vida, tratamientos adaptados a sus necesidades individuales y una salud cardiovascular optimizada. Desde una perspectiva sistémica, esta orientación contribuye significativamente a la sostenibilidad. Lorena Toda, Directora General de CE Iberia en Fresenius Medical Care, resaltó que estamos en un punto crucial para las terapias domiciliarias, impulsado por una sólida evidencia clínica, una demanda creciente de personalización por parte de los pacientes y la necesidad de sistemas de atención más resilientes.
Los especialistas que participaron en el encuentro coincidieron en que el avance de las terapias domiciliarias exige superar obstáculos como el temor a la auto-punción, la percepción de una supervisión menos rigurosa, el impacto emocional y la sobrecarga de los cuidadores. También recalcaron la importancia de reforzar la capacitación de los profesionales de la salud. En síntesis, las terapias domiciliarias representan una oportunidad dorada para reformar el modelo de atención médica, optimizar los resultados de salud y brindar un cuidado más humano y adaptado a las necesidades individuales de cada paciente.